Viaje a Marrruecos - EL JEBEL SAGHRO -

Relato de un viaje a Marruecos que lo flipas - Por Oracio Holiveira - Capitulo 10

Al finalizar el paseo, les hice a todos una foto ante un conjunto de kasbahs. Lo único que me pidieron durante todo el paseo fue que les enviara una copia de la foto, y me escribieron la dirección en un trozo de papel. Me hicieron pasar un buen rato.

EL JEBEL SAGHRO - Bab n'AliCenamos de nuevo en la kasbah, de forma mucho más tranquila que la noche anterior. 2 ensaladas de atún, un tajín de kefta, una brocheta de pollo con patatas y una tetera para 2 nos costó 175 dh (16 €) por los dos. Creo que nos pasamos pidiendo, cada ensalada era esta vez gigantesca y el segundo plato muy abundante. La comida, esta vez bastante aceptable. Tras quedarnos a leer un rato junto junto a la chimenea de la kasbah, nos retiramos a dormir a nuestra jaima.
LUNES 02-01-06. TREK POR EL JEBEL SAGHRO. N'KOB - IRHAZZOUN

Tras otro banquete para desayunar, a las 8 y media nos presentaron a nuestro guía Daoud Salamat, que hablaba un perfecto francés, y a nuestro mulero, cuyo nombre no fui capaz de aprenderme, aunque nunca olvidaré su grandísima figura, con sus sandalias, su magnífica chilaba azul, su turbante, y ese cuchillo curvado a la cintura, tan típico entre los campesinos de esta zona. Tras cargar las mochilas grandes en la mula, donde ya estaba la comida, nos pusimos en marcha.

Al día siguiente, el Rally Lisboa - Dakar 2006, pasaba en tramo neutralizado por N'kob, proveniente de Er-Rachidia y finalizando la etapa en Ouazarzate. No nos quedamos a esperarles...

Por fin nos dirigíamos hacia el principal objetivo de nuestro viaje a Marruecos, el Jebel Saghro. Se trata de una rocosa cadena de montañas, cuyo punto más alto (Amalou n'Mansour) se eleva por encima de los 2.700 m. En los catálogos de agencias se vende como "desierto de roca", aunque hay cursos de agua que lo recorren, e incluso cascadas. Sus paisajes más famosos son varios grandes monolitos de piedra, con altas paredes verticales, que te vas encontrando por el camino. A mi me llamó mucho más la atención los continuos cambios de color en en las montañas, entre los disitintos valles, y en cada valle según el momento del día.

El Jebel Saghro solo se puede recorrer caminando en invierno y al inicio de la primavera. El resto del año hace mucho calor, apenas hay agua, y está infestado de serpientes y escorpiones. En invierno, al mediodia puede hacer hasta 20 ºC, pero por la noche hace bastante frío, que se incrementa con la altitud. Hemos dormido una noche a 1.800 m., por debajo de 0ºC y a la mañana siguiente, cuando subimos a más de 2.000 m., había charcas completamente heladas y restos de nieve en las zonas sombrías. En invierno es probable encontrarse con lluvia, aunque nosotros tuvimos 4 días con el cielo completamente azul.

En medio de las montañas, casi siempre en el lecho de los valles, se encuentran dispersas varias aldeas, nunca con más de 100 habitantes. Los bereberes que viven aquí subsisten de la agricultura básica en las huertas que se encuentran en las partes más humedas, y de los pocos animales que encuentran pasto en estas tierras. Tambien te encuentras nómadas que escapan de la nieve del Atlas en invierno, y que se instalan aquí en jaimas, acompañados de sus animales.

El mayor problema para adentrarse en el Jebel Saghro por tu cuenta es la falta de planos decentes de la zona. Existen 2 ediciones de un plano a escala 1:100.000, quesolo se pueden conseguir en el IGN marroquí en Rabat. Estaban los 2 colgados en la pared de la Kasbah Bahabaha. Solo aparecen las pistas, pero no los caminos de montaña. Los caminos, además, no tienen ninguna señalizacion, y muchas veces ni siquiera hay camino.

Sin embargo, una vez realizado el recorrido, creo que lo podríamos haber hecho por nuestra cuenta. Con ayuda del relieve marcado en el mapa, una buena orientación, una brújula, las descripciones de la guía, y preguntando a los habitantes de las aldeas por donde pasas, solo nos hubiéramos perdido una docena de veces...No nos cruzamos con nadie haciéndolo en solitario, pero nuestro guía nos comentó de de cuando en cuando algunos se atrevían, y sobrevivían a la experiencia...

A las 9 de la mañana dejamos N'kob, a una altitud de 1.140 m, y nos acercamos hasta el Jebel Saghro por una inmensa llanura desertica, que separa N'kob de las montañas. Enseguida nos enteramos, a través de nuestro guía, de por qué estaba cerrado el "Bureau de guides" de N'kob. Solo hay un guía oficial en el pueblo, y esos días estaba en las montañas con un grupo.

Tras la primera hora de caminata, dejamos atras la aburrida llanura y llegamos por fin al borde de las montañas, empezando a subir suavemente por un valle con un palmeral en el centro. Una hora más tarde llegamos a la aldea de Alminewakta, donde el mulero decidió parar a comer, ya que allí estaba el último pozo de agua en bastantes km. Así que buscamos un sitio cerca del pozo para descansar. Eran aún las 11.30 h., y tras el abundante desayuno no había mucha hambre.

Nos sacaron la comida, preparada en la kasbah, de la que solo picamos un poco, acompañandolo con té a la menta, que no pararíamos de tomar en toda la travesía. Los niños del pueblo se habían acercado, curiosos, y se dedicaron a enseñarnos sus habilidades a una distancia prudencia, que si lanzarse al suelo desde una gran piedra, que si subirse todos a un arbol... Esta vez al menos se puedieron llevar toda la comida que sobró.

Seguimos camino y nos introducimos en el valle de Tifdassine. Aquí las montañas tienen un magnifico tono entre granate y violeta, que contrasta enormemente con el verde de las palmeras en el fondo del valle. Pasamos junto a la escuela del valle. Esa semana los crios estaban de vacaciones, pero entramos en la única aula, vacía, con rastros en la pizarra de la última clase de francés. La ropa de la profesora colgaba en un tenderete junto a una humilde casa, al lado de la escuela. Desde dentro se oía el ruido de un televisor!
Tras desayunar, nos ponemos en marcha. El mulero se queda esperando. Parece ser que la mula tiene problemas, el día anterior había hecho llegar un recado a su hijo, en una aldea cercana, para que le trajera otra.continua........Relato de un viaje a Marruecos que lo flipas - Por Oracio Holiveira

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