Torres de Paine

Oracio Holiveira nos envía esta información de su viaje por Argentina y porLa Patagonia Argentina y Chilena.

Miércoles 05-01-05. PUERTO NATALES - P. N.TORRES DEL PAINE. TRAVESIA " W "

Desayunamos en el hostal, temprano, el autobús sale a las 07.30 h. Reservamos la misma habitación del hostal para cuando volvamos, cuatro días más tarde, y dejamos en el hostal una de las mochilas, con todo lo que nonos hace falta para la travesía.

Los autobuses que van a Torres del Paine no tienen parada fija. En nuestro caso, comienza el recorrido en la agencia, justo enfrente de nuestro hostal, y va dando vueltas a la ciudad, recogiendo a los clientes que han reservado el billete en sus respectivos hoteles. Al mismo tiempo, van recogiendo por las calles de la ciudad a cualquiera que se apunte a ultima hora. Esto hace que no se salga de Puerto Natales hasta casi una hora después...

Hacia las 10.00 h. llegamos a la entrada del Parque Nacional, en la Guardería Laguna Amarga. Aquí bajamostodos del bus para ir a pagar la entrada al Parque Nacional Torres del Paine (unos 11 €). Con la entrada te entregan un plano muy útil con los caminos del parque. Desde la Guardería la vista es magnifica. El día esta nublado, con el sol
saliendo a ratos, por entre las nubes se entrevé el macizo del Paine, con la silueta inconfundible de Los Cuernos del Paine. El color lechoso de los ríos y los lagos da un ambiente especial al paisaje. Los guanacos nos rodean por todos lados.

El autobús continúa hasta la Oficina de Información, pero nosotros empezamos la travesía en la Hostería Las Torres. Hasta aquí se puede llegar desde Laguna Amarga en hora y media andando o en unos jeeps con un remolque donde van las mochilas. Si tienes una reserva en la Hostería Las Torres o en el Albergue Chileno (nuestro caso), 
este transporte es gratuito, así que nos montamos en uno de ellos. El recorrido comienza cruzando un estrechísimopuente sobre un caudaloso río. Primero piensas que es imposible que el jeep pase por ahí, sin cargarse las vallas que lo protegen, pero luego, moviéndose muy despacio, consigue atravesar el puente.

Media hora después de recorrer una pista tortuosa, los jeeps nos dejan en la Hostería Las Torres, un establecimiento en plan estancia, donde la habitación cuesta un pastón. A 500 m. hay también un camping. Nosotros empezamos a caminar,mochilas al hombro, hasta el refugio donde dormiremos hoy, el Albergue Chileno (aquí a los refugios de montaña les llaman albergues). Tras atravesar un puente de madera, uno de los muchos que cruzaremos en la travesía,
iniciamos una fuerte subida hasta el inicio del valle Ascencio. No hace nada de frío y la cuesta nos hace sudar. Junto a nosotros sube bastante gente, mucha más que los que vimos en Argentina, la de hoy es la ruta más visitada del parque. Arriba contemplamos las vistas sobre el lago Nordenskjol y los montes que se ven detrás suyo. Encima nuestro está el Paine Chico, pero éste no se deja ver.

Nos internamos en el valle de Ascencio, por un estrecho sendero colgado del barranco. A lo lejos se divisa ya el refugio, en mitad de una densa vegetación, al otro lado del barranco. Llegamos al refugio sobre la una, tras 2 horas de caminata. Desde aquí, se ve en la lejanía, allá arriba, la imagen inconfundible de las Torres del Paine, con las 
nubes amenazando cubrirlas. No hay tiempo que perder, nos registramos en el refugio, dejamos las mochilas en nuestrodormitorio, comemos algo rápidamente, y salimos disparados hacia el Mirador de Torres del Paine.

Al principio, el sendero sigue paralelo al fondo del barranco, entre una vegetación de selva muy densa, una gozada. Poco a poco la selva se va abriendo al salir del fondo del barranco y el tramo final es una pedrera desoladora. Tras2 horas de enérgica subida desde el refugio, llegamos al collado que hace de mirador. Aquí hay bastante gente, puedeque 80 ó 100 personas. El panorama es increíble: tras la zona de pedrera en la que nos encontramos, se encuentra una laguna de un verde esmeralda. Encima suyo un pequeño glaciar grisáceo, y encima del glaciar, majestuosas, las 3 inmensas moles que forman las Torres del Paine, con sus mil metros de pared completamente vertical. Las nubes siguen jugando con las Torres, pero durante algunos minutos es posible contemplarlas (y fotografiarlas) en toda su extensión. 
Una vez más, y van unas cuantas en la Patagonia, te sientes pequeñísimo ante estas maravillas de la Naturaleza.

Tras disfrutar un buen rato con las vistas, las nubes empiezan a cubrir las Torres del Paine. Comenzamos el camino de bajada hasta el refugio, que nos lleva hora y media. Cuando llegamos y miramos hacia atrás, ya no hay rastro de las Torres del Paine,han desaparecido.

Dentro del refugio, una cuadrilla de israelíes que acaban de llegar se queja de su mala suerte. Comenzaron aquímismo el circuito completo del parque hace nueve días, no subieron al mirador porque las Torres del Paine tampoco se dejaban ver, desde entonces habían pasado 8 días con un tiempo espléndido, y vuelven a llegar al refugio justo en el momento en que las Torres del Paine se ocultan tras las nubes. Así de cruel es el clima en la Patagonia. Sin resignarse, uno de los israelíes se sube a una mesa y empieza a sacar fotos a un poster de lasTorres del Paine que está colgado en la pared, con un azul intenso en el cielo,... y comienza a ensañar las fotos en su digital a sus amigos. Los que estamos allí nos echamos unas risas.

Nos ponemos cómodos y aprovechamos un rato de lectura hasta la hora de la cena. Los refugios son super acogedores, la mayoría no tienen más de 40 plazas, por lo que no se masifican. Nos toca compartir mesa con una pareja de Quebec y un peculiar trío belga, con los que coincidiremos en el resto de la travesía. La cena es copiosa, lo que se espera de un refugio de montaña. Tras una grata conversación con nuestros vecinos de mesa, nos vamos a dormir.Continuar relato travesia - W - Torres del Paine parte 2 
Volver al relato patagonia argentina