Puerto Natales

Oracio Holiveira nos envía esta información de su viaje por Argentina y porLa Patagonia Argentina y Chilena.

Martes 04-01-05. EL CALAFATE - PUERTO NATALES

Nos pusimos en marcha hacia Puerto Natales a las 8,30 h. de la mañana. Nos esperaban 6 largas horas de viaje. Pero se nos hizo bastante corto. Las primeras 3 horas, hasta llegar a la frontera, se hicieron muy amenas. Ibamos en primera fila y poco después de arrancar, una chica de Zaragoza se levantó de su asiento en la parte trasera, se sentó en el suelo al lado del chofer y empezó a hacerle preguntas, a pesar del habitual cartel de "Prohibido conversar con 
el conductor". Este era un argentino casado con una chilena, y nos deleitó durante las 3 siguientes horas con multitud de anécdotas sobre la rivalidad entre argentinos y chilenos. Toda la parte delantera del autobús estabaatenta a la conversación, al menos los que hablaban castellano.

La llegada a la frontera interrumpió el encanto y tuvimos que bajar todos del autobús. Esto si que es un claro ejemplo de rivalidad mal entendida. Tanto chilenos como argentinos ponen el máximo empeño en que el paso de un país al otro sea lo más kafkiano posible. Tardamos casi una hora en volver a subir al autobús. En la última parte del camino empiezas a ver guanacos a ambos lados de la pista. Es un curioso animal, de la familia de las llamas. Poco antes dePuerto Natales, se nos cruzó delante nuestro, en mitad de la pista de ripio, una pareja de ñandúes, con toda su descendencia. Los ñandúes son los primos sudamericanos del avestruz, pero en más pequeño.
El autobús paró en mitad de la pista y media docena de pasajeros bajamos rápidamente del autobús, para inmortalizar a los bichitos. Llegamos a Puerto Natales a las 3 de la tarde. En la parada del autobús había gente proponiendo 
habitaciones en casas privadas a 15 € e incluso menos. Nosotros nos fuimos directamente a la agencia Path@gone, donde íbamos a organizar nuestros siguientes días en Chile.

Queríamos comenzar al día siguiente uno de los circuitos de trekking más famosos del mundo, la "W" en el Parque Nacional Torres del Paine. El nombre de la travesía deriva de la forma de su recorrido en el mapa. Las 3 patas de la "W", corresponden a 3 incursiones por valles espectaculares: el valle de Ascencio hasta el mirador de las Torres del Paine, el valle del Francés, y el valle del glaciar Grey y del lago del mismo nombre. Para hacer esta travesía son necesarios de 3 a 5 días. Forma parte de otra travesía mayor, el "Circuito" que da la vuelta al macizo Paine en 9 ó 10 días. Hay varios refugios de montaña que permiten pernoctar durante el recorrido.

Para hacer la reserva en estos refugios, lo mejor es ir a la agencia Path@gone (calle Eberhard 595) Puerto Natales , donde conocen en tiempo real la disponibilidad de cada uno de ellos. Esta agencia es una agrupación de varias de ellas, y son dueños de la mayoría de los refugios del Parque. Te muestran en una pantalla las plazas disponibles en cada uno de los refugios, para cada uno de los siguientes días. En función de ello vas preparando el itinerario, aconsejado por el personal de la agencia, muy profesionales. Tuvimos bastante suerte, y pudimos reservar sitio en los refugios, para hacer el itinerario casi como lo teníamos previsto. En uno de los refugios (el de Los Cuernos) reservamos las 2 últimas plazas que quedaban libres. Solo tuvimos que hacer un cambio: en el último refugio previsto,el Grey, no había sitio el día que llegábamos, así que decidimos terminar allí mismo la caminata y pillar un barco para ir desde allí hasta la Oficina de Información del Parque, donde también había sitio para dormir.

El alojamiento en el parque es bastante caro, al mismo nivel o incluso más caro que cualquier refugio de los Pirineos: la media pensión, durmiendo en una litera en una habitación comunitaria (normalmente de 6 literas), venía a costar unos 30 € por persona y día. La comida del mediodía la compraríamos ese día enPuerto Natales para toda la travesía. Si esto os parece muy caro, o si no hay plazas en los refugios, existe la posibilidad de alquilar una de las tiendas de campaña que suelen estar montadas en el exterior de los refugios. Por lo que vimos, aquí siempre hay plazas disponibles. Eso sí, en todos los casos, es obligatorio llegar al refugio con la reserva hecha con anterioridad.

Además de los refugios, en la agencia compramos el billete de ida y vuelta en autobús desde Puerto Natales al Parque Nacional (unos 12 € ida y vuelta). La ida la haríamos en el minibús de la compañía a la mañana siguiente,
la vuelta a Puerto Natales era abierta y se podían utilizar también autobuses de otras compañías. También compramos el billete de barco (unos 30 € por persona) desde el refugio Grey al final del recorrido, hasta la Hostería Grey, que te lleva de una orilla a otra del lago Grey, acercándose a contemplar por el camino el glaciar Grey. Muy originales los chilenos para esto de los nombres... El transporte terrestre desde la Hostería Grey hasta la Oficina de Información del Parque lo deberíamos negociar cuando llegáramos a la Hostería. A la hora de pagar la cuenta en la agencia, aún no teníamos dinero chileno, pero no nos pusieron ningún problema para pagar todo con una tarjeta de crédito.

Con el plan para los próximos días ya cerrado, les pedimos que nos recomendaran dónde dormir esa noche en PuertoNatales. Nos enviaron al Hostal Melissa, justo enfrente de la agencia, 25 € una habitación doble con baño, incluyendo desayuno y acceso gratis a Internet.

Por la tarde, fuimos a sacar dinero a un cajero, no mucho, ya que durante la travesía no tendríamos muchas oportunidades de gastarlo, compramos la comida para todo el recorrido, y nos quedó tiempo para darnos una vuelta por Puerto Natales. La ciudad de Puerto Natales se creó y desarrolló a comienzos del siglo XX, con calles completamente rectas, casi siempre sin asfaltar, casas bajas a los lados, con acabados de madera o chapa. Un poco cómo el típico poblado americano del Far West. La iglesia merece una visita, aunque solo sea para contemplar su curioso interior.
Desde el puerto asistimos a un bonito atardecer, con las formas del macizo del Paine en el horizonte, a lo lejos.

Para cenar elegimos uno de los restaurantes del puerto, Los Pioneros. El pescado estaba muy bueno (congrio a lo pobre),el marisco no tanto, nos pareció que la centolla era congelada, y nos lo confirmó un tipo que entró al restaurantey se dirigió directamente a la cocina, con 2 bolsas llenas de patas de centolla congeladas. El vino blanco chileno también nos gustó mucho. Por los precios que vimos, la comida, en general, es más cara en Chile que en Argentina, a lmenos en Puerto Natales.

Tras tomar unas cervezas en algunos de los bares del pueblo, con decorados y ambientes muy interesantes, nos retiramos a descansar.Continuar relato travesia - W - torres del paine 
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