El Chalten

Oracio Holiveira nos envía esta información de su viaje por Argentina y por La Patagonia Argentina y Chilena.

Viernes 31-12-04. EL CHALTEN parte 2

El último día del año amaneció como el anterior, cubierto, pero al menos no había lluvia. El Fitz Roy había vuelto a desaparecer detrás de las nubes. Esta vez tocaba acercarse a otro de los lugares míticos de la zona: la laguna Torre, a los pies de esa increíble aguja que es el Cerro Torre, que desafía todas las leyes de la gravedad.
El camino es igual de espectacular que el día anterior. Tardamos 2 horas en llegar al Campamento Bridwell, cercade la Laguna Torre. Una tirolina permite cruzar el río para acercarse al glaciar Torre, pero para cruzarlo es necesario al menos un arnés.
Desde aquí organizan circuitos de trekking por el glaciar Torre, incluyendo clases de escalada en hielo, pero los circuitos duran todo el día, y es necesario pasar 2 noches durmiendo en el campamento. Tal vez la próxima vez...
Desde el campamento, una subida de 20 minutos te deja al borde de la Laguna Torre. Esos 20 minutos no son fáciles,el viento glacial es muy fuerte y casi nos impide llegar a la pequeña colina que domina la laguna. Al llegar al borde,vemos perfectamente el lugar donde "debería" estar el Cerro Torre, pero solo se ve un cielo blanco en su lugar.


Contemplamos la laguna, llena de icebergs, justo el tiempo que el viento nos permite estar allí. Bajamos al campamento y comemos allí. Después, vuelta a El Chaltén. ¿Nos tendremos que marchar de aquí sin poder ver esta montaña? Sabemos que es bastante frecuente el hecho de que no se deje ver durante varios días seguidos.
Poco antes de llegar a El Chaltén, a la altura del río Las Vueltas, podemos observar un grupo de caballos cruzando a nado las frías aguas del río. La imagen es espectacular.
Al llegar al pueblo, entramos en el bar El Muro, reconocible por el muro de escalada que han preparado en el exterior de una de sus paredes. El ambiente y la música dentro son buenos. Vemos que esa noche organizan una cena de fin de año y reservamos.
argentinaA última hora de la tarde, empieza la lluvia de nuevo. El tiempo no está como para vestirse de gala e ir depoteo de un bar a otro. Aquí no hay aceras, hay charcos por todas partes y solo te puedes resguardar de la lluvia en los bares. El traje oficial de fin de año en El Chaltén, en pleno verano austral, es la chaqueta deGore-Tex y el forro polar...
A las 8 de la tarde toca la primera nochevieja, la de aquí, así que llamamos para felicitar el nuevo año a la familia. En El Chaltén no hay cobertura, no hay teléfonos móviles. Para llamar hay que ir a los locutorios.


Vamos a uno de los pequeños locutorios privados. A esa hora varios europeos hacen cola. Por fin nos llega el turno.15 minutos de conferencia, 1 €. El día anterior nos habían cobrado prácticamente lo mismo en un locutorio de Telefonica, por una llamada de un par de minutos a El Calafate.
Vamos a cenar, en el bar han puesto bastantes mesas y están todas llenas. Pasaremos toda la cena de Nochevieja, hasta las 12 de la noche, con música de Pink Floyd. El menú: entremeses varios, parrilla y degustación de postres, vino y champán (chileno). Nos cobran por cabeza, todo incluido, 12 €. La carne está buenísima, la mejor que comimos
en toda Argentina. A las 12 de la noche, la única celebración es el cambio de música, y poco a poco todo el mundo se levanta a felicitar a los vecinos de mesa. Qué lío de idiomas!. Unos cuantos tragos más, practicamos un poco las muchas lenguas que se hablan en ese momento en el bar y poco más tarde de la una nos vamos a dormir.
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